En el mar de la vida somos, náufragos, agotados y cansados. Las olas y las tormentas nos llevan a mil playas desconocidas. Somos los vencidos de nuestras luchas personales, donde nuestros ideales se han reducido al mínimo.
Aquí queda claro, que si no hacemos algo por cambiar al mundo poniendo ilusión y pasión, la sabiduría no nos servirá.

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