Casi todo el mundo tiene a mano una agenda, donde anotar las visitas, las compras y toda clase de cosas que se nos pueden ir de la cabeza...Lo peor es que casi nunca miramos lo que anotamos, nos fiamos demasiado de nosotros mismos y después sucede lo que sucede: se nos pasa la hora del médico, el santo de la suegra...
Aparte de la agenda tenemos en nuestro haber una lista secreta, que hemos elaborado para uso personal...
Así y es un ejemplo: Sabemos que hoy nos quedaremos solos en casa, ese será el momento de comernos tranquilamente la bolsa de patatas fritas, sin que nadie nos lo prohiba...Podremos leer esa revista, sin que nadie nos la pida...Nuestra lista secreta tiene desde luego prioridades, que esperan la ocasión y como dice el refrán ;
"La ocasion la pintan calva".
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