Si tu horizonte se borra y todo es oscuridad, mantén en ti la ilusión y busca otro corazón donde poder descansar.
La noche no siempre es noche y la luz puede nacer. No te canses de esperar la luz del amanecer.
Si tu horizonte se borra y todo es oscuridad, mantén en ti la ilusión y busca otro corazón donde poder descansar.
La noche no siempre es noche y la luz puede nacer. No te canses de esperar la luz del amanecer.
Quisiste escribir un libro, que llenará el corazón y las páginas en blanco se fueron llenando con una palabra que se llama: amor.
A veces pensamos que la realidad es una lucha perdida y quizás sea porque la inquietud nos quita la juventud y se lleva la paz, que es la que nos hace aceptar las realidades. Al tiempo hay que darle tiempo porque, es un elemento, que nos ayuda a que la inquietud se calme y la pasividad se transforme en palabras y las palabras en acciones con soluciones. La misma inquietud es inquietante y con ella perdemos la alegría, ese soplo positivo, que recibimos cada día.
El Universo es un extraño lugar, donde todos queremos llegar y nuestro universo personal quiere sobrepasar ese misterio. Los agujeros negros son la frontera, que de alguna manera son igual a las fronteras de la tierra. De hecho muchos humanos son fronteras, que aún estando en la tierra no están en ella porque están a años luz de los problemas y las guerras.
Si miramos el cielo veremos su transparencia y si miramos al ser humano veremos al problema de: hacernos estar en largas listas de espera, veremos como se agota el agua en la tierra y encima veremos, que el Universo sigue ahí inamovible e impasible con su transparencia.
Los humanos tenemos el problema de querer llegar sea como sea a esa frontera esa barrera del Universo, si pensamos en las fronteras de la Tierra, nos vendría bien pensar en ellas.
Si el Universo es inmenso ¿ para qué perdernos? Si donde estamos hay millones de universos...
L
Cuando la ciudad todavía duerme, los hombres en silencio caminan arrastrando el sueño y las pesadillas. En silencio humea la fábrica con las primeras luces del día y el hombre medio dormido y medio despierto pone en movimiento la vieja maquinaria enmudecida, al mismo tiempo, que el pensamiento inicia su parloteo.
Las palabras son palabras. Lo que valen son los hechos testimonios de verdad. Vivir la vida no basta hay, que buscar un camino en la propia realidad.
Detrás de nuestros pasos llegarán otras pisadas, que romperán silencios y acortaran distancias. De nuestras lágrimas nacerán ilusiones, que aliviarán tensiones y borrarán nostalgias.
Es, estando y permaneciendo dónde nos puso la vida cuando vamos descubriendo lo mucho y lo poco que podemos, y vamos encontrando el auténtico sentido de todos nuestros sentidos.
Permanecer es, ser fieles a lo que somos y aunque podamos caer en el desánimo saber, que permaneciendo descubriremos horizontes olvidados e incluso sueños, que nunca hemos soñado, cuyo resultado será, encontrarnos a bien en nuestro lugar. Un lugar dónde cada día nos descubra la novedad, que es la vida.
Si tienes la agenda demasiado llena, hazte con una nueva y vuelve a comenzar como si volvieras a nacer y como no sabes escribir no podrás estrenarla.
Si tienes la agenda vacía tendrás días para hacer lo que nunca has hecho: lo primero será no aceptar llenar todo tu tiempo, para no tener tiempo en que pensar y poder caminar, para descubrir, que la paz es la mejor agenda dónde anotar cuanto sientes en ti.
Es difícil saber a ciencia cierta si vivimos felices o aparentamos ser felices. De hecho siempre pasamos de largo ante las múltiples oscuridades de nuestra vida y hay que decir, que lo veamos todo claro y luminoso, lo cual sería darte demasiada seguridad, cuando la seguridad está en peligro de extinción.
Somos los creadores de oscuridades y luces y según se usen así será la vida con: tu salud, tu amor y tu alegría.
Estamos invadidos por un ejercito que llevamos en nosotros mismos y la lucha se inicia cuando queremos eliminar la negatividad. A menudo nos fragmentamos porque no encajamos con otros humanos y cuesta entender porque por esta causa nos podamos herir y todo porque: no podemos dejar de pensar...
Si miramos el camino del día a día podemos perder la conexión con nuestro corazón, porque la monotonía nos niega la sintonía con la novedad, que en realidad se esconde en la jungla de la vida y es entonces cuando hemos de calmar la prisa para entender ese mensaje, que aún siendo nuestro no sabemos comprender.
La palabra rompe silencios.
La palabra es pensamiento, que acorta senderos y produce el encuentro.
El pensamiento es a menudo el arquitecto de los muros de contención, que nos separan de la amistad y el amor.
Cada amanecer nos da una nueva luz, para ver lo incomprensible de esa gran sorpresa que somos. Miramos por el balcón ese cielo, que cada día del año ha estado ahí y lo que más deseamos es ver el horizonte escondido tras un mar de nubes. Así que tomamos distancia y de repente lo vemos claramente con su brillante luz. Corremos hacia el balcón para rozar con la mirada su lejanía, que es cuando nuestros ojos se encuentran con la gran sorpresa de una novedad inesperada. El brillo dorado del amanecer es solo el reflejo del amanecer en la baranda del balcón
En la vida todo son reflejos complejos...
Esa música lejana que nos llega, penetra en nosotros y ese rumor de mar, nos hace soñar. Los viejos sonidos llenan los sentidos y hasta en el cansancio podemos cantar y cuando el cansancio está cansado, se necesita solo escuchar esa música remota, que hace que nuestros pies no se cansen de bailar. Necesitar oír las olas, el rumor del aire, mirar el vuelo de las gaviotas...
Los sonidos son viejos amigos que nos hacen viajar a dónde nunca hemos ido, donde los sentidos se vuelven como niños y los niños son: los que más y mejor saben descansar.
En cualquier lugar, en cualquier momento la inquietud puede devolvernos la plenitud.
Lo que vemos es nuestra realidad y la vemos solo en parte, teniendo en cuenta, que la agrandamos o la disminuimos a nuestro gusto o sea: vivimos de irrealidades y sueños. Lo que no vemos es el resultado de no usar la intuición o no querer esforzarnos ni complicarnos la vida. Sin embargo; en lo que no vemos se forja la trama de la vida, dónde son los otros los que lo hacen todo y lo que vemos nosotros es algo así cómo: un juego de palabras y de hechos, que desde luego no oímos ni vemos porque: estamos saturados de conciertos, familia, trabajo...
No damos para más y lo de pensar o profundizar no forma parte de llegar a lo que no vemos, aun y así lo que no se ve está ahí y se habría de descubrir para comprender, que nuestra realidad es solo una media realidad, la otra está en lo que no vemos ni veremos.
Una realidad envuelta con oropel y sabor de miel, muy difícil de evitar.
Cansado de luchar por tantas cosas, cansado de andar tantos caminos. El ser busca el agua que pueda llenar su honda sed de infinito.
Cada día tendremos una ilusión, cada instante descubriremos algo nuevo y la ilusión y los descubrimientos nos acercaran al mundo entero.