Esa luz parpadeante e insistente, es la luz de una mente conectada a nuestra mente.
Hay muchos interrogantes y preguntas sin respuesta, lo cierto es: muchos quieren abrir puertas usando la imaginación para llegar al corazón...
Esa luz parpadeante e insistente, es la luz de una mente conectada a nuestra mente.
Hay muchos interrogantes y preguntas sin respuesta, lo cierto es: muchos quieren abrir puertas usando la imaginación para llegar al corazón...
Lo que somos no tiene nada que ver con lo que sentimos, que es la realidad de nuestro ser. Lo que guardamos en nuestro ser quiere salir al exterior para dar respuesta a cuanto sentimos y lo vivimos en la oscuridad. La oscuridad puede traicionarnos, porque solo bajo la luz de nuestra verdad podemos reconocer esa lucha invisible de nuestro ser sensible. Por eso a veces demostramos lo contrario de lo que sentimos.
Lo tenemos todo al alcance de la mano lo único que nos falta es: tener sed. Necesitamos un vaso de sed porque nos morimos de agua...
Cada amanecer es un nuevo comienzo, que nos da nueva luz para seguir viviendo, seguir recibiendo y seguir dando...
El ser humano abrió caminos para conocer el mundo y hacer amigos y el hombre se puso andar y en cada nuevo paisaje aprendió a soñar. Cada horizonte era un misterio, cada montaña, una hazaña. El hombre comprobó, que no siempre eran amigos los que encontraba y aprendió, que los enemigos también estaban en todos los caminos que él andaba y abrió nuevos caminos, dónde aprendió, que en la oscuridad el horizonte se borraba y que su fortaleza no era nada . Y llegó a la conclusión, que el enemigo es la creación del propio corazón...
Después de tanto tiempo,muchos caminos se han borrado, pero hemos mejorado la comunicación, pero si a esto añadimos, que nos hemos blindado, hemos perdido amigos y caminos y hemos de volver a empezar como en tiempos antiguos. Hemos de crear caminos, cruzar llanuras y si de verdad queremos ser uno, se ha de exponer y actuar.
La extraña sabiduría de los títulos conseguidos, no tienen la importancia de todo cuanto sentimos, que es lo que nos hace ser distintos a lo que dicen los libros, que son precisamente los que nos dan los títulos.
Vas en busca de caminos, vas en busca de ilusión, pero el valle en que vivimos muchas veces nos perdemos sin encontrar el sol. De los sueños que soñamos y la ilusión que quedó en los caminos que andamos, florecerá nuestro amor.
Dicen, que el corazón es el que manda y el que sufre cuando nos ponemos a llorar. En la penumbra los sentimientos inquietos vienen y van, como dueños y señores de nuestra soledad. La ultima palabra siempre es el corazón la que la da.
No es que estemos metidos en las dudas de nuestro personal océano y si nos adentramos en él, pocas veces nadamos y todo por estar seducidos por las mareas de los cambios y ya se sabe; dónde va la gente va uno.
A veces nos vamos tras el rebaño de la multitud y si saber nadar nos metemos de cabeza al mar, que en realidad no es mar, sino un espejismo, dónde las preguntas sin respuesta es lo más natural, cuando en realidad todo es: artificial. El ser podría ser, pero al dudar aún le queda mucho por andar y eso de estar seguros no da seguridad, si nos negamos a ser y estar.
Si no puedes evitar el sufrimiento, intenta al menos sonreir. Si tus ilusiones se rompieron, intenta otra forma de vivir. Al andar muchos caminos, es muy fácil olvidar; que de las penas uno se puede reír.
Cuando veas que tu cielo se ha oscurecido, lo que más necesitas es:el silencio positivo para escuchar la voz del amor. Aunque creemos saberlo todo, no sabemos nada porque, las fronteras, las distancias y las circunstancias, tampoco son nada.
El Universo no es lo que vemos ni lo que pensamos y por mucho que volemos no podremos llegar al Universo total, que es una inmensidad y eso sin contar los universos humanos, que aún estando cercanos, los vemos lejanos.
Tras la grandeza del cielo oscurecido hay millones de universos sumergidos en tormentas violentas, que son el resultado de las guerras de la tierra y aquí queda claro, que el Universo es una mente que piensa.
Aunque vayas deprisa, detente un instante para contemplar los pequeños momentos de felicidad y verás, que la no felicidad se la crea uno mismo. A veces será la impaciencia, el desánimo, la incomprensión.
Lo sencillo de la vida nos lleva a la lucha constante contra los agentes exteriores, que continuamente se multiplican. La existencia es sin embargo un sencillo arte. La sencillez, está en el calor de nuestro ser, sinónimo de una felicidad auténtica .
Como la tela de araña, tejen los hombres sus hilos y enredan calladamente los caminos. El hombre teje la tela, como la araña sus hilos...
La soledad y el silencio ponen las cosas en su sitio, es cuando vemos claramente nuestro horizonte infinito...
Aunque no veas en la tierra armonía, siempre habrás de creer que la Paz es una realidad del ser. De ese ser al que le cuesta entender lo que la Paz significa.
Perder el norte de los senderos, perder el norte del ancho mar, es sumergirse en los silencios, dónde es difícil avanzar.
Perder la vida en la batalla, en la batalla ganar porque perdiendo la vida, la vida se ha de encontrar.
Perder toda la fortuna es la fortuna encontrar, que para andar caminos, el dinero es enemigo de la pequeña felicidad.
Camina sin cesar, sin temor a naufragar.
Tras cada ocaso, la noche nos da descanso y tras cada amanecer volvemos a renacer. Sin que nunca comprendamos porque por la vida andamos...
El precio del amor es dar el corazón. No es un precio excesivo si pensamos, que es el motivo de muchos momentos de amor.