Lejos es a veces demasiado lejos, sin embargo vamos tras las huellas, que otros dejaron. Lejos puede ser toda una vida, cuando lo que importa es la cercanía. En la rutina del día a día todo puede estar cercano y siempre hay un momento en que se hace lejano.
Quizás no lleguemos a ser sabios, pero al menos sabemos, que existen huellas en los senderos. La contradicción es: nosotros, que queremos alcanzar las estrellas, no dejaremos huellas.
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