Lo primero que se me ocurre es: ese ser humano, que nada más levantarse se empapa con las nuevas noticias del día. Debe ser terrible enfrentarse al pesimismo mundial, a los escándalos, los asesinatos...
Pero ahí está ese ser humano tomándose un café, sin ni siquiera levantar los ojos, leyendo con avidez los desastres del mundo. Después irá a su trabajo o a su hogar, arrastrando las noticias frescas...
Y yo me pregunto y os pregunto sino deberíamos editar un diario solo con buenas noticias. Las buenas noticias también pasan...
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