viernes, 6 de febrero de 2015

Conclusiones

Nada de angustiarnos evocando heridas y viejos rencores...
Nuestro interior es un lugar tan cálido, que podemos moldear y transformar, lo negativo en algo positivo...
A veces, nos hemos olvidado de usar la fuerza del corazón para buscar el encanto de cada instante y eso, que nos cuesta tanto; la pasión de sentirnos inmersos en el milagro de seguir viviendo...
Todo depende de, nosotros mismos, de nuestro mundo interior y hasta un amor imposible, puede hacerse real...
Nada está lejos de nuestros anhelos, las fronteras son: esas viejas barreras, que no tienen potestad para anular nuestra fuerza de voluntad...
Viejas heridas, van anulando nuestra verdad y nos quedamos desamparados en la orfandad...
La hoguera del corazón humano, necesita siempre del sustento de nuestros sentimientos y principalmente del combustible del amor...
Nuestro interior, diseña una obra de arte o una obra inconclusa e inestable...
Cúrate de los rencores y aprende a cultivar flores, conviértete en hortelano de tu interior...

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