El optimismo y el pesimismo. El silencio y la elocuencia. La alegría y la tristeza.
Todo son vertientes opuestas, donde solemos subir o bajar, según las circunstancias y nuestra manera de ser.
El optimismo y el pesimismo. El silencio y la elocuencia. La alegría y la tristeza.
Todo son vertientes opuestas, donde solemos subir o bajar, según las circunstancias y nuestra manera de ser.
De palabras está el mundo lleno y nos olvidamos, que cada ser humano necesita solo una palabra, una frase, no un texto completo. Se necesitan palabras para el ser concreto.
El silencio no tiene palabras y aun sin palabras nos dice las verdades y sin armas ni armamento, siempre es la verdad la que nos hace ganar.
Amanece y la luz crece y sientes la necesidad de esa claridad. La luz es a tus ojos un punto estático pero su tibieza te libera de las turbulencias que llevas. A solas contigo; el paisaje, la luz y el camino saben compartir el inmenso bagaje que llevas en ti.
Amanece y mientras el día crece, busca lo mejor de ti y es, que sin ti nada puedes.
Se trata de pensar en lo que de verdad hemos de pensar porque del pensamiento nos llegan buenas ideas y soluciones. Yo diría, que es bueno sacar profundas reflexiones de algo más, que no seamos nosotros.
Cuando todo se silencia hay, que buscar las huellas del camino y ponerse andar sin sentir cansancio y sin descansar y estar atentos porque; en todo camino existe la oscuridad. Así, que necesitamos la luz de la alegría, que todo lo ilumina.
La lejanía nunca está lejana. La podemos rozar e incluso tocar y mirarla cara a cara. En la vida buscamos lejanías imposibles de alcanzar y todo por esos papeles, que están impacientes esperando y perdemos la ironía y la risa, que a fin de cuentas es lo mejor de la vida.
Lo que dejamos atrás, lo llevamos por delante porque: lo que hemos vivido no se puede olvidar. Lo que somos y lo que hemos sido son distintos, son dos sentidos que se cruzan en un mismo camino. Las diferencias del pasado son interferencias, que nos hacen ver el camino equivocado y aquí se puede comprobar, si con los años hemos mejorado para bien o para mal.
No era aquel su paisaje favorito, pero vivía en él. Era el paisaje repetitivo y absurdo, que siempre vemos y que cada día nos espera, con el mismo horizonte ya sea el de la casa de enfrente o esa inmensa llanura, donde todos los arboles son verdes. La imaginación nos abre las puertas a muchas sugerencias, cuando ninguna es la nuestra.
Algún día quizás nos demos cuenta, que en el paisaje de siempre había una puerta abierta, donde estaba la rutina y la rutina era: la colina ondulante, el horizonte silencioso y los árboles, todos verdes y ellos y nosotros en el paisaje de siempre, que sin darnos cuenta, era cada día diferente.
Las superficies no siempre son exactas y sin embargo lo que más seduce del ser humano son: sus gestos, sus modales, su simpatía y sabiduría. De hecho el ser humano depara grandes sorpresas. Cada hombre es un mundo aparte y distante. Sin embargo, no todos saben transmitir lo que sienten y de ahí nos formamos ideas equivocadas sobre comportamientos humanos; seres que esconden heridas profundas, cansancio e incomprensión. El ser humano es el más solitario de toda la creación..
Aunque la felicidad es gratis y para todos, pero no todos saben lo que es. Cada misterio humano necesita ser respetado y comprendido.
¿Soy o no soy? Pregunta sin respuesta porque: a veces soy y otras no. Ni tú te entiendes y nadie te comprende. Así es fácil preguntarse ; ¿Soy o no soy?
Aunque todo cambie, siempre hay algo que permanece en nosotros y los cambios de la vida según los usemos, pueden fortalecernos, también según los utilicemos.
La mirada retrospectiva hay que usarla de forma positiva, para usar la sabiduría.
Es de noche y no hay estrellas en el cielo.
Cojo entre mis manos el pincel de la ilusión y voy creando estrellas para todos vosotros. Lo primero ha sido dibujar un horizonte para llegar a esa cercanía donde podernos apoyar y buscar la calidez de podernos mirar, en medio de ese desierto donde vivimos. Fuera de nosotros, el desierto avanza y contemplo las estrellas, que he creado y sonrío al ver que salen volando del papel. Si miráis el cielo, las veréis.
Es Navidad para todos vosotros mis deseos de felicidad.
El mundo en movimiento solo es un experimento sin resultados positivos y concretos y todo porque: el vacío y el frío están destruyendo la calidez del ser.
Lo que quieres decir, no lo puedes decir y ahí te quedas con tu silencio, que es una herida...
Entusiasmarse en vivir con optimismo, dar color a la vida y con lo que somos, mucho o poco, encontrar hasta donde podemos llegar y sobre todo buscar la sorpresa del optimismo, que sin darnos cuenta vamos reteniendo y todo para, que nuestra alegría salga a la luz, incluso aunque sea de noche.
Todo cuanto pensamos lo valoramos a la luz de una ganancia y si no ganamos, apagamos la luz y evitamos pensar. Sucede, que a veces la luz insiste e incluso tiene una voz y aquí aparece la duda, que nos condiciona para actuar sin pensar.
Si todo el Amor del mundo pudiera estar en: una caricia, un abrazo, una mirada, una sonrisa...Todo se transformaría y no habrían, noches oscuras, ni heridas.
Caminos que se pierden a lo lejos, donde los reflejos nos hacen dudar y no hay huellas, que nos den la certeza de llegar. Las dudas nos hacen perder el camino y estamos perdidos. El camino y los caminos, siempre nos harán dudar pero a pesar de todo nuestro camino nunca nos dejará, él conoce lo que piensas. A veces el sendero nos aleja y casi siempre nos acerca al amor y la amistad.
La salida de emergencia, no la encontraremos si perdemos la paciencia y lo curioso es, que en la vida necesitamos muchas veces huir a toda prisa. A veces por el fuego que llevamos en nosotros o para huir de los otros. Quizás la huida más espectacular sea: cuando no estamos en donde estamos y en este caso, la salida de emergencia no siempre la encontraremos.
Cada amanecer es un nuevo comienzo, que nos da nueva luz para seguir amando y seguir viviendo. Cada amanecer nos creamos un nuevo Universo, donde están las estrellas de los seres queridos y los amigos.
Cada amanecer es un nuevo comienzo, donde poder crearlo todo de nuevo...