Cuando nada es igual a lo que era, es cuando nos damos cuenta de que nada será igual. Sin embargo, seguimos siendo nosotros con lo que somos.
Cuando nada es igual a lo que era hay, que buscar materiales esenciales, que son fragmentos de nuestro mundo interior y aceptar, que lo que era ya no es, pero que sigue siendo.
En silencio, la nueva realidad nos hace asumir una nueva vida, un nuevo comienzo y todo por el pequeño fuego que llevamos dentro.
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