Cada día es un nuevo amanecer, donde nuestro único quehacer es; solo ser porque solo siendo vamos sintiendo el verdadero significado de estar viviendo en medio de un Universo donde nosotros somos otro universo un millón de veces más pequeños. Con la diferencia que los humanos soñamos y podemos hacer realidad los sueños...
Mientras miramos el cielo, los colores van cambiando y como somos inquietos también nosotros cambiamos. A veces es la alegría, otras la melancolía, el cielo y nosotros somos cambiantes e inconstantes. Sin darnos cuenta el amanecer nos lleva a planificar el día y aunque a veces nos olvidamos que somos humanos; sentimos y amamos. Si cada día amanece y la luz crece , es para nosotros y los otros. Todos somos hijos del amanecer y nuestro quehacer es: iluminar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario