Hay un movimiento casi silencioso en torno mío, como si una multitud huyera de algo o alguien. Sonrío, los que corren lo hacen por mi presencia son : hormigas, mariposas y algún pájaro despistado y me doy cuenta de la importancia de contemplar esa libertad, que el ser humano no tiene.
Ellos corren, se esconden y vuelven aparecer. Son seres vivos y están ahí para hacernos sentir la vida y mientras ellos pequeños y vulnerables juegan desaparecen y vuelven aparecer, comprendo muy bien lo de: vivir y dejar vivir. Aplicable a los seres humanos.

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